- El PMI Manufacturero se mantiene en expansión con 53.9 puntos, aunque condicionado por la inflación de insumos y tensiones arancelarias.
- El PMI Compuesto muestra una aceleración notable hasta los 56 puntos, impulsado fuertemente por el sector servicios y la creación de empleo.
- Las proyecciones a largo plazo sitúan los índices en terreno positivo, sugiriendo un crecimiento estable pero más moderado hacia 2027 y 2028.
Cuando hablamos de la salud económica de la potencia norteamericana, hay un termómetro que no puede faltar en la ecuación: el Índice de Gestores de Compras o PMI. Estos datos nos dan una radiografía en tiempo real de lo que ocurre en las trincheras de la industria y los servicios, permitiéndonos intuir hacia dónde soplan los vientos del crecimiento antes de que lleguen las cifras oficiales del PIB.
Recientemente, hemos visto un panorama donde los indicadores de actividad privada han mostrado una resiliencia sorprendente, aunque no exenta de baches. Mientras que algunos sectores han pisado el acelerador, otros se han visto frenados por tensiones geopolíticas y un contexto inflacionario que sigue dando guerra, haciendo que las empresas tengan que jugar sus cartas con mucha cautela.
Análisis del Sector Manufacturero
El sector de la fabricación ha navegado por aguas turbulentas. Para agosto de 2026, el PMI manufacturero de S&P Global se asentó en los 53.9 puntos, marcando su tercer mes consecutivo de crecimiento. Aunque la cifra final fue revisada al alza respecto a la estimación preliminar de 53.2, la realidad es que el ritmo ha perdido fuelle, ya que tanto la producción como la llegada de nuevos pedidos se han desacelerado.
El gran dolor de cabeza para los industriales ha sido la escalada de costes. La inflación de los insumos se mantiene en niveles muy superiores a lo habitual, impulsada sobre todo por el lío de los aranceles y el conflicto en Oriente Medio. Esto ha forzado a que las compañías suban sus precios de venta para no hundir sus márgenes, aunque esto mismo ha provocado que los clientes se lo piensen dos veces antes de comprar, moderando la demanda de nuevos negocios.
A pesar de este escenario, hay señales positivas. Los fabricantes han mantenido su actividad de compras al alza durante ocho meses seguidos y el mercado laboral sigue aguantando, con un crecimiento del empleo sostenido gracias a que las empresas miran el futuro con cierto optimismo.
El Impulso del PMI Compuesto y los Servicios
Si miramos la foto completa a través del PMI Compuesto, la situación es aún más optimista. En agosto de 2026, este indicador alcanzó los 56 puntos, superando los 54.5 de julio. Estamos ante la aceleración más fuerte del sector privado en más de cuatro años, impulsada principalmente por un sector servicios que ha recuperado una fuerza impresionante.
- Nuevos pedidos: Han crecido al ritmo más rápido visto en casi dos años.
- Mercado laboral: El empleo ha alcanzado máximos de 19 meses.
- Precios: Afortunadamente, la inflación de costes de insumos ha bajado a sus niveles más bajos desde abril de 2025.
Es interesante observar que, mientras la manufactura avanza a paso lento, los servicios están tirando del carro, logrando que el crecimiento general de la economía se mantenga en terreno positivo y con una dinámica envidiable comparada con otros periodos históricos.
Perspectiva Histórica y Proyecciones Futuras
Para poner estas cifras en perspectiva, el PMI manufacturero estadounidense ha tenido un promedio de 53.05 puntos desde 2012. Hemos vivido extremos brutales, desde el máximo histórico de 63.40 en julio de 2021 hasta el desplome de 36.10 en abril de 2020 durante el caos inicial de la pandemia. En cuanto al PMI Compuesto, el techo estuvo en los 68.70 puntos en mayo de 2021.
Mirando hacia el horizonte, los modelos econométricos sugieren que el PMI manufacturero podría cerrar el trimestre en torno a los 53.00 puntos, con proyecciones a largo plazo que lo sitúan cerca de los 51.80 y 51.90 puntos para los años 2027 y 2028. Por su parte, el PMI Compuesto se espera que se estabilice alrededor de los 53.00 puntos en 2027, lo que sugiere que, aunque el crecimiento explosivo podría moderarse, la economía se mantendrá en zona de expansión.

Si echamos la vista atrás a finales de 2025, recordamos que el sector manufacturero sufrió un bache en diciembre, cerrando en 51.8 puntos debido a que las exportaciones cayeron por séptimo mes consecutivo por las fricciones comerciales. Aquel periodo de incertidumbre sirvió para resaltar lo vulnerables que son los datos de EE. UU. a las políticas arancelarias y a la estabilidad del comercio exterior.
En definitiva, la economía estadounidense muestra una dualidad clara: una industria que lucha contra los costes y la geopolítica, pero un sector terciario que vuela alto, manteniendo los indicadores globales por encima del umbral de los 50 puntos y asegurando que la maquinaria económica siga girando a pesar de las turbulencias.