- La cotización de Mapfre muestra variaciones moderadas, una capitalización relevante y un comportamiento que debe analizarse siempre frente al promedio del mercado.
- Los principales ratios fundamentales de Mapfre (BPA, PER, PVC, PEG y Valor Contable) permiten evaluar si la acción está cara o barata en relación con sus beneficios y patrimonio.
- La política de dividendo de Mapfre, con rentabilidades atractivas y un Pay-Out medio-alto, es uno de los grandes reclamos para inversores orientados a ingresos periódicos.
- Los gráficos de precio objetivo, el consenso de analistas, los resultados y el balance ofrecen un marco completo para tomar decisiones informadas sobre invertir o no en Mapfre.

La cotización de Mapfre se ha convertido en uno de los valores habituales en el radar de muchos inversores que buscan combinar dividendo atractivo, estabilidad relativa y exposición al sector asegurador. Mapfre, como gran aseguradora española con presencia internacional, suele despertar interés tanto entre los pequeños ahorradores que quieren ingresos periódicos, como entre quienes analizan ratios fundamentales y comparan su evolución con otros gigantes del mercado.
Antes de lanzarse a comprar o vender sus acciones, conviene conocer con cierto detalle cómo se comporta el precio de la acción de Mapfre, qué información relevante aportan indicadores como el PER, el BPA o el Pay-Out, y cómo encaja todo ello en el contexto más amplio del mercado y de las recomendaciones de analistas. A continuación tienes una guía extensa y explicada con calma, pensada para poder seguir la evolución de Mapfre en bolsa con más criterio y menos improvisación.
Cotización de Mapfre en tiempo de mercado y visión general
En el entorno bursátil español, Mapfre cotiza dentro del mercado continuo y su evolución se sigue en tiempo real durante la sesión. Cuando el mercado está cerrado, como por ejemplo a las 17:44:37 del 07/04/2026 según uno de los resúmenes consultados, se suele mostrar el último cambio registrado junto con las variaciones en diferentes horizontes temporales (diario, cinco días, desde el comienzo de año, etc.).
La referencia a «Mercado cerrado – BME» señala que las transacciones en las acciones de Mapfre han terminado por ese día y que el precio que aparece es el último negociado. En ese momento, se indicaba una cotización cercana a los 3,922 euros por acción, acompañada de una subida diaria modesta de alrededor del 0,20 % y una revalorización superior al 2 % en el periodo de cinco días. Este tipo de datos permite hacerse una idea rápida del pulso reciente del valor.
Además de la cifra concreta de cierre, las plataformas especializadas muestran tablas comparativas con variaciones desde el 1 de enero, a un año y a tres años. En estos resúmenes se aprecia cómo, en una perspectiva más larga, Mapfre presenta repuntes significativos, con datos que en algunos intervalos superan aumentos acumulados del 50 % o incluso del 100 % en periodos de tres años, aunque siempre con las oscilaciones propias de la renta variable.
Junto a Mapfre aparece con frecuencia el dato de capitalización bursátil, que ronda cifras de varios miles de millones de euros (por ejemplo, 13,84 mil millones en uno de los cortes de mercado analizados). Esta magnitud indica el valor de la compañía en bolsa (número de acciones por el precio de cada una) y sirve para compararla con otros grandes grupos del índice y con aseguradoras internacionales.

Variaciones, promedio del mercado y contexto comparado
Las tablas que acompañan a la cotización de Mapfre no solo recogen el rendimiento de este valor concreto, sino que incluyen también un promedio del conjunto de compañías y una «media ponderada por capitalización». Estos promedios muestran, por ejemplo, variaciones diarias cercanas al -0,31 % o -0,34 % y revalorizaciones a tres años que rondan el 65 % o el 97 %, dependiendo de cómo se ponderen los distintos títulos.
La idea es poner la evolución de Mapfre en perspectiva: si el conjunto del mercado cae ligeramente un día determinado y Mapfre sube un 0,20 %, implica que la aseguradora ha tenido un comportamiento relativo mejor que la media. En cambio, si el índice se revaloriza con fuerza y Mapfre avanza por debajo de esa cifra, puede decirse que el título va algo rezagado respecto al entorno.
Además, en estas tablas se incluyen otros grandes grupos cotizados, con cifras de variación a cinco días, un año y tres años, así como capitalizaciones que pueden llegar a los 161 mil millones, 127 mil millones o más de 100 mil millones de dólares/euros (según el mercado de referencia). Ver a Mapfre al lado de estos gigantes ayuda a dimensionar su tamaño y su peso relativo en el mercado, aunque cada sector tenga su propio ciclo y particularidades.
Otro aspecto llamativo son las referencias a errores puntuales del sistema, como el mensaje de «Se ha producido un error al intentar añadir la alerta. Inténtelo de nuevo.» Esto alude a las herramientas que las plataformas de inversión ofrecen para que el usuario configure alertas de precio, de forma que reciba un aviso cuando la cotización de Mapfre supere o baje de un determinado nivel, o cuando se produzcan variaciones porcentuales relevantes.
En la parte visual, muchas webs integran una gráfica de cotización que permite ver el movimiento del precio en distintos marcos temporales: intradía, semanal, mensual, anual o incluso histórico. Mapfre no es una excepción y cuenta con gráficos interactivos en los que se pueden superponer indicadores técnicos, ver volúmenes y analizar tendencias con mayor detalle.
Análisis fundamental: BPA, PER, PVC y otros ratios clave
Más allá del precio diario, para entender si la acción de Mapfre está cara, barata o en un punto razonable, se utilizan varios ratios fundamentales. Entre los más relevantes destacan el BPA (Beneficio por Acción), el PER (Price to Earnings Ratio), el PVC (Precio/Valor Contable) y el Pay-Out, además de otros como el PEG, el EV/Acción o el cálculo de la rentabilidad por dividendo.
En la información disponible se mencionan distintos valores de BPA para varios ejercicios recientes: por ejemplo, cifras como 0,34, 0,37, 0,31 y 0,22. El BPA se obtiene dividiendo el beneficio neto de la compañía entre el número de acciones en circulación y da una idea de cuánto gana la empresa por cada título. Una progresión ascendente del BPA suele interpretarse de forma positiva, ya que indica que la empresa incrementa sus beneficios (o, al menos, los mantiene en niveles razonables).
El PER de Mapfre aparece con valores cercanos a 11,48, 11,64, 7,78 y 8,65, según los ejercicios considerados. El PER se calcula dividiendo el precio de la acción entre el BPA y sirve para estimar cuántas veces está pagando el mercado los beneficios anuales de la empresa. Un PER moderado puede sugerir que la acción no está excesivamente sobrevalorada, mientras que uno muy alto, en comparación con su sector, puede indicar expectativas elevadas de crecimiento o, en su defecto, una posible sobrevaloración.
También se detallan valores asociados al Precio/Valor Contable (PVC), con cifras como 1,26, 1,25, 0,85 y 0,74, y al Valor Contable (VC) por acción, con niveles próximos a 3,1, 3,4, 2,89 o 2,62. El PVC compara el precio bursátil con el valor contable de la compañía (patrimonio neto dividido entre el número de acciones). Un PVC cercano o inferior a 1 suele interpretarse como que el mercado valora la empresa por debajo de su valor contable, lo que algunos inversores perciben como una posible oportunidad, siempre que no existan riesgos ocultos.
Entre los ratios adicionales destaca el PEG, con referencias como -0,68, 0,2 o 1,11. El PEG relaciona el PER con la tasa de crecimiento del beneficio; un PEG en torno a 1 suele considerarse razonable, mientras que un PEG muy elevado puede sugerir expectativas de crecimiento demasiado optimistas. Un PEG negativo, por su parte, suele deberse a tasas de crecimiento no sostenidas o a beneficios decrecientes, por lo que debe analizarse con cautela y siempre en contexto.

Dividendo de Mapfre, Pay-Out y rentabilidad para el accionista
Uno de los grandes atractivos de Mapfre para muchos ahorradores es su política de dividendo. En los datos consultados aparecen varias referencias al DPA (Dividendo por Acción) y a la rentabilidad por dividendo (YIELD), así como al Pay-Out, que indica qué porcentaje del beneficio se destina al pago a los accionistas.
Se recogen cifras de DPA como 0,19, 0,17, 0,16 y 0,15 euros por acción, que, combinadas con la cotización en los momentos de referencia, dan lugar a rentabilidades por dividendo que rondan el 4,85 %, el 3,86 %, el 6,54 % o incluso el 7,5 %. Estos niveles sitúan a Mapfre como un valor tradicionalmente interesante para quienes buscan ingresos periódicos vía dividendos, aunque siempre conviene recordar que el dividendo está sujeto a la evolución real del negocio y a las decisiones del consejo de administración.
El Pay-Out, por su parte, aparece en porcentajes como 51,64 %, 52,66 %, 71,21 % y 69,93 %. Un Pay-Out algo por encima del 50 % indica que la compañía reparte como dividendo algo más de la mitad de sus beneficios y reinvierte el resto en el negocio. Cuando el Pay-Out supera el 70 %, el margen para seguir elevando el dividendo de manera sostenida sin mejorar el beneficio se reduce, por lo que es importante vigilar la evolución del BPA y de los resultados globales.
La combinación de un dividendo relativamente generoso, un Pay-Out medio-alto y unos ratios de valoración moderados hace que Mapfre sea vista, con frecuencia, como un valor de perfil defensivo dentro de la bolsa española. No obstante, el sector asegurador está expuesto a riesgos como la siniestralidad, la evolución de los tipos de interés, las catástrofes naturales y los ciclos económicos, por lo que su comportamiento no es lineal.
Las secciones de «Históricos y Acumulados Mapfre» y «Dividendos» de muchas webs financieras permiten consultar el histórico completo de pagos, la fecha ex-dividendo, la fecha de pago y la evolución de la retribución al accionista en los últimos años. Este tipo de análisis es especialmente útil para quienes priorizan la estabilidad del dividendo a largo plazo.
Gráficos, precio objetivo y recomendaciones de analistas
Otra pieza clave para seguir la cotización de Mapfre son los gráficos interactivos y las herramientas de análisis avanzadas. Muchos portales integran soluciones como Highcharts para representar, por ejemplo, el precio objetivo que otorgan los analistas a la acción, la dispersión entre los precios objetivo mínimos y máximos, y el potencial de revalorización (o de caída) respecto al precio actual de mercado.
En los fragmentos técnicos asociados a la cotización de Mapfre se menciona la configuración de un gráfico tipo «solidgauge» en el que se establece un dato concreto de precio objetivo, por ejemplo 3,61 euros, y se calcula a partir de ahí un «potencial» negativo del -7,955 % frente al precio de mercado del momento. A su vez, se indica que este cálculo se basa en la opinión de un total de seis «brokers» o casas de análisis.
En ese contexto, la herramienta muestra un rango entre un precio objetivo mínimo (P.O. min), situado en torno a 2,51 euros, y un precio objetivo máximo (P.O. max), que se refleja en la escala del gráfico. El uso de etiquetas dinámicas y formatos numéricos permite que el inversor vea de un vistazo si los analistas consideran que Mapfre está por encima, en línea o por debajo de su valor razonable estimado.
Este tipo de datos se complementa con las secciones de «Recomendaciones», donde suele aparecer un resumen de la postura de los analistas: comprar, mantener o vender. Aunque en los fragmentos comentados no se desglosan los detalles de cada recomendación, es habitual que las plataformas indiquen el porcentaje de casas que optan por cada criterio, ofreciendo así una visión agregada del consenso de mercado.
Además, se hace referencia a la procedencia de algunos de estos gráficos y análisis, como «Estrategias de Inversión», lo que indica que parte del contenido gráfico y de recomendación proviene de fuentes especializadas que se dedican a examinar en profundidad los fundamentales y la evolución histórica de las compañías cotizadas.
Resultados, balance y contexto financiero de Mapfre
El rendimiento bursátil de Mapfre está estrechamente ligado a sus resultados trimestrales y anuales, así como a la solidez de su balance. En los distintos resúmenes que acompañan a la cotización aparecen secciones específicas dedicadas a «Resultados», «Balance» y «Más análisis», que suelen incluir información detallada sobre ingresos, beneficios, reservas técnicas, solvencia y otros datos relevantes para una aseguradora.
En los balances de Mapfre se recogen, además de los activos y pasivos típicos de cualquier empresa, elementos específicos de su sector, como las provisiones técnicas por siniestros, la composición de la cartera de inversiones (renta fija, renta variable, inmuebles, etc.) y los niveles de capital regulatorio exigidos por la normativa de solvencia. Estos factores influyen de forma directa en la percepción de riesgo de la compañía y, por extensión, en la valoración que el mercado hace de sus acciones.
Los informes de resultados suelen ir acompañados de comentarios sobre la evolución del negocio en las diferentes geografías donde opera Mapfre (España, Europa, Latinoamérica, Estados Unidos y otros mercados), la evolución de las primas emitidas, la siniestralidad, el ratio combinado y el impacto de fenómenos extraordinarios, como catástrofes naturales o cambios regulatorios. Todo ello acaba trasladándose, con cierto retraso, a los ratios que ve el inversor: BPA, PER, YIELD, etc.
En paralel o, muchas plataformas incluyen apartados de «Más análisis» donde se recopilan informes de casas de análisis, opiniones de expertos y estudios sectoriales. Aunque no se detalla aquí su contenido línea por línea, se trata de un material adicional que ayuda a interpretar las cifras y a contextualizar si las valoraciones actuales son exigentes, moderadas o atractivas.
Por último, la mención a secciones como «Resumen», «Resumen financiero» o «Dividendos» en portales como Bolsamania o similares apunta a que el inversor dispone de un panel consolidado desde el que consultar la cotización actual, el histórico, el calendario de dividendos y las principales magnitudes financieras de Mapfre en un solo vistazo, algo muy útil para quienes toman decisiones basadas en un conjunto amplio de indicadores.
En definitiva, quien se acerque a la cotización de Mapfre se encuentra con un valor con histórico dilatado en el mercado español, un dividendo relevante, ratios de valoración moderados y un entorno de análisis abundante. Entender cómo encajan el BPA, el PER, el PVC, el Pay-Out, la capitalización bursátil, las variaciones temporales y las recomendaciones de analistas permite valorar con más criterio si Mapfre encaja o no en la estrategia de inversión de cada persona, sabiendo que, como en cualquier acción, los resultados pasados no garantizan rendimientos futuros y que la evolución del negocio asegurador seguirá siendo la clave que marque el rumbo de su precio en bolsa.