Dividendos del Ibex 35 e Ibex Medium Cap: guía completa para vivir de las rentas

Última actualización: mayo 6, 2026
  • Las empresas del Ibex 35 y Medium Cap mantienen políticas de dividendo muy activas, con pagos crecientes y alta visibilidad en sectores como banca, energía e infraestructuras.
  • Existen fuertes diferencias entre compañías: algunas aumentan de forma sostenida su retribución, otras recortan o suspenden el dividendo para reforzar balance o financiar crecimiento.
  • Conocer el calendario de dividendos, especialmente las fechas de descuento y de pago, es clave para quienes buscan rentas periódicas y optimizar la entrada y salida en valores.
  • Guías y recursos especializados permiten analizar la calidad financiera de las empresas del Ibex y diseñar estrategias de inversión en dividendos más sólidas y diversificadas.
dividendos ibex 35

Si inviertes en Bolsa española y te interesan los dividendos del Ibex 35, tener clara la foto completa de pagos, fechas y políticas de retribución es casi tan importante como elegir bien los valores. El índice español sigue siendo uno de los más potentes de Europa por rentabilidad por dividendo y, en los últimos ejercicios, las empresas del selectivo han vuelto a pisar el acelerador con subidas generalizadas de pagos y programas adicionales como recompras de acciones o devoluciones de prima de emisión.

En las siguientes líneas vas a encontrar un repaso muy detallado de los dividendos ordinarios y extraordinarios de las compañías del Ibex 35 y del Ibex Medium Cap, así como las políticas de pago, las fechas clave (descuento y abono) y el contexto general de las remuneraciones en la Bolsa española. Todo ello en un lenguaje claro, de andar por casa, para que puedas consultar el calendario de dividendos con comodidad y entender por qué cada empresa paga lo que paga.

Dividendos Ibex 35

Cómo se estructura la información oficial de dividendos

La información de dividendos que publican los mercados españoles está sujeta a ciertas limitaciones temporales. Para los pagos regulares de dividendos, la base de datos oficial solo ofrece datos del último año y hasta aproximadamente un mes hacia el futuro. En otros eventos societarios, como ampliaciones de capital, splits, contrasplits o admisiones y exclusiones de negociación, el histórico también está acotado, normalmente al último año o incluso al último mes.

Cuando se quieren datos históricos más profundos o formatos especiales (por ejemplo, series largas en ficheros descargables), las propias Bolsas españolas remiten a BME Market Data, su división especializada, que atiende estas solicitudes y gestiona las licencias necesarias para usos comerciales o para redistribución de información a terceros. Dicho de otra forma: lo que ves gratis en la web está pensado para consulta interna del usuario final; para cualquier explotación más amplia hace falta permiso expreso.

En el caso concreto de los dividendos, la información accesible sin coste se centra en el último año y el corto plazo, lo que ya permite confeccionar un calendario de pagos muy útil para inversores orientados a rentas. En el mismo entorno de BME se recogen también otros pagos a los accionistas, como devoluciones de nominal, primas de emisión o derechos de suscripción, que en la práctica funcionan como retribución adicional al accionista.

Panorámica de dividendos del Ibex 35 e Ibex Medium Cap

El cuadro de dividendos previsto para las empresas del Ibex 35 y del Ibex Medium Cap recoge mes a mes los pagos estimados y los ya efectuados, según la composición de ambos índices al inicio de 2026. En esta tabla solo se reflejan los dividendos ordinarios; si hay extraordinarios, se detallan aparte, normalmente mediante notas específicas para cada compañía.

Por debajo de esa tabla general se resume compañía por compañía la política de retribución, el importe de los últimos pagos, las perspectivas para el ejercicio en curso y, en su caso, otros mecanismos de remuneración como recompras de acciones, devoluciones de prima o reducciones de capital. Las empresas que forman parte del Ibex 35 a cierre de 2025 aparecen destacadas, mientras que el resto corresponden al Ibex Medium Cap.

En términos agregados, el atractivo del Ibex por dividendo sigue siendo notable. Las empresas españolas que componen el selectivo repartieron alrededor de 41.500 millones de euros en dividendos durante 2025, una cifra que se sitúa entre las más elevadas de la historia reciente, y 2026 ha arrancado con un ritmo de pagos muy intenso, especialmente en los meses de primavera.

Principales pagadores de dividendos del Ibex 35

Dentro del Ibex 35 hay varios nombres propios con políticas de dividendo muy definidas, que conviene conocer si buscas ingresos periódicos. Entre ellos destacan las grandes eléctricas, bancos, energéticas y algunas compañías de infraestructuras y consumo.

Acciona, por ejemplo, mantiene una estrategia de pago único al año. En julio de 2025 abonó 5,284 euros por acción con cargo a 2024, lo que supuso un aumento del 8,1% interanual, y ha anticipado un dividendo de 5,60 euros con cargo a 2025 para julio de 2026. Su filial de renovables, Acciona Energía, en cambio, ha reducido el dividendo de forma consecutiva: de 0,70 euros a cargo de 2022 a 0,44 euros por 2024, y para el ejercicio 2025 apenas se prevé un pago de 0,03 euros en junio de 2026, pese a que su beneficio por acción se ha disparado. Esta prudencia se explica, entre otros motivos, por la revisión de la perspectiva de su deuda por parte de Fitch, que la ha situado en negativa manteniendo el rating en BBB.

Aena también ha elevado su retribución. Con cargo a 2024 pagó en abril de 2025 un dividendo de 9,76 euros por título (ajustado después a 0,976 euros tras un split). Para 2025 ha mejorado el importe a 1,09 euros, descontados en abril de 2026, lo que representa un payout en torno al 76,5% de su beneficio por acción.

Entre las compañías tecnológicas y de servicios, Amadeus mantiene una senda creciente. En 2025 pagó 1,39 euros correspondientes a 2024. A cuenta de 2025 abonó 0,53 euros en enero de 2026, un 6% más que el año previo, y ha anunciado un dividendo total de 1,54 euros, equivalente al 50% del beneficio por acción, por lo que el pago complementario de julio será de 1,01 euros.

En el sector industrial, Acerinox continúa fiel a un dividendo estable. En enero de 2026 descontó 0,31 euros por acción a cuenta de 2025, igual que en los dos ejercicios anteriores, y en julio pagará un complementario del mismo importe. ArcelorMittal, por su parte, incrementa progresivamente el dividendo en dólares: de 0,55 dólares con cargo a 2024 a 0,60 dólares a distribuir en 2025 en cuatro plazos trimestrales. El importe en euros depende del tipo de cambio; a niveles cercanos a 1,18 dólares por euro, cada tramo rondaría los 0,127 euros.

Bancos del Ibex 35: políticas de dividendos y recompras

La banca cotizada del Ibex 35 ha reforzado la retribución al accionista tras varios años complicados. Los grandes bancos mezclan pagos en efectivo con recompras de acciones, aumentando así el beneficio por acción y, de forma indirecta, la rentabilidad para el inversor.

BBVA ha decidido elevar el rango de su payout desde el 35-40% del beneficio neto ordinario hasta un 40-50%. Con cargo a 2024 distribuyó 0,70 euros por acción, un 27% más que el año anterior. Para 2025, el dividendo se ha elevado hasta 0,92 euros: un pago a cuenta de 0,32 euros en noviembre de 2025 y un complementario de 0,60 euros en abril de 2026, lo que equivale a un payout aproximado del 52% sobre un beneficio por acción de 1,76 euros. Además, la entidad ha reactivado intensos programas de recompra de acciones tras el fracaso de su opa sobre Banco Sabadell.

CaixaBank ha anunciado una política muy generosa. A cuenta de 2025 pagó en noviembre 0,1679 euros y abonó en abril de 2026 un complementario de 0,3321 euros, sumando 0,50 euros por acción. Esto supone un payout cercano al 63% sobre un beneficio por acción de unos 0,795 euros, por encima de lo que históricamente solía pagar.

Bankinter mantiene un esquema de varios pagos repartidos a lo largo del año. Con cargo a 2025, el total alcanza 0,606 euros por acción, repartido entre dividendos a cuenta y un complementario pagado en marzo de 2026. Para 2026 se espera un ligero incremento de alrededor del 2% en los importes de los pagos a cuenta de junio y diciembre, en línea con la mejora del segundo dividendo a cuenta de 2025.

Banco Santander reparte el 50% del beneficio entre dividendos y recompras. De ese porcentaje, el dividendo en efectivo con cargo a 2025 asciende a 0,24 euros por acción, frente a los 0,21 de 2024, con un pago a cuenta en noviembre de 2025 y un complementario en mayo de 2026. Esta cifra equivale aproximadamente al 26% del beneficio por acción de 0,91 euros si no se incluyen las recompras de acciones en el cálculo del payout.

Banco Sabadell también ha endurecido su compromiso con el accionista. Tras anunciar que destinaría a los accionistas el 60% de sus ganancias, se ha planteado una remuneración ordinaria de unos 0,22 euros por acción a cargo de 2025, adelantando 0,14 euros en agosto y diciembre de 2025, y un complementario de 0,073 euros alrededor de mayo de 2026. A esto se suma un dividendo extraordinario en efectivo de 0,50 euros condicionado a la venta de TSB, previsto para finales de mayo de 2026.

Unicaja ha dado un salto relevante en su dividendo. Pasó de 0,134 euros en 2024 (con un payout del 60%) a anunciar un aumento del 29% en el dividendo de 2025, elevando el payout al 70%. En septiembre de 2025 abonó 0,066 euros a cuenta y en abril de 2026 completó el pago hasta un total de 0,1726 euros, en línea con el compromiso adquirido.

Energía y utilities: dividendos estables y alta rentabilidad

Las compañías de energía y las utilities siguen siendo el núcleo duro del dividendo en el mercado español, con pagos recurrentes, visibilidad a medio plazo y, en muchos casos, rentabilidades atractivas sobre precio.

Iberdrola combina una política de payout elevado con su programa de dividendo flexible. Ha fijado para 2024-2026 un dividendo mínimo anual de 0,55 euros, con un objetivo de situarse entre 0,61 y 0,66 euros en 2026. En septiembre de 2025, la compañía anunció que distribuiría entre el 65% y el 75% de su beneficio hasta 2028, garantizando un mínimo de 0,64 euros por acción. Si alcanza un beneficio neto de 7.600 millones en 2028 (1,14 euros por acción), el dividendo podría situarse entre 0,74 y 0,85 euros. A cuenta de 2025, en enero de 2026 descontó un dividendo opcional de 0,253 euros, que los accionistas pudieron cobrar en efectivo o en acciones nuevas, y en julio pagará un complementario de 0,427 euros, elevando el total a 0,68 euros por título.

Endesa ha sorprendido al alza con su propuesta. Para 2025 esperaba inicialmente repartir unos 1,3 euros, pero en febrero de 2026 propuso elevar el dividendo a 1,584 euros, muy por encima de los 1,3177 euros de 2024. Pagó 0,50 euros a cuenta en enero y completará 1,084 euros en julio. Enagás mantiene un dividendo de 1 euro por acción tanto a cargo de 2025 como de 2026: 0,40 euros a cuenta en diciembre y 0,60 euros de complementario en verano, si bien el payout efectivo roza el 100% del beneficio recurrente.

Naturgy ha redefinido su plan de repartos para el periodo 2024-2027. Con cargo a 2024 distribuyó 1,60 euros por acción, lo que suponía un payout aproximado del 82% sobre un beneficio por acción de 1,96 euros. De cara a 2026 y 2027, la compañía ha prometido un dividendo mínimo de 1,80 y 1,90 euros respectivamente, siempre que conserve un rating de grado de inversión (BBB). Para 2025, tras subir el primer y segundo dividendo a cuenta a 0,60 euros en julio y noviembre, ha propuesto un complementario que eleva el total hasta 1,77 euros.

Redeia (antigua Red Eléctrica) ha reducido el dividendo mínimo a 0,80 euros por acción en el trienio 2023-2025, frente a los 1,00 euros previos. A cuenta de 2025 descontó 0,20 euros en enero de 2026 y abonará un complementario de 0,60 euros en julio, alineado con esa nueva referencia.

Repsol, por su lado, se ha comprometido a incrementar el dividendo un 3% anual hasta 2027. Con cargo a 2024 pagó 0,975 euros y para 2025 ha anunciado un total de 1,051 euros, después de abonar 0,50 euros a cuenta en enero de 2026 y de programar un complementario de 0,551 euros para julio.

Telecos, infraestructuras y otros grandes valores del Ibex

Telefónica mantiene un dividendo significativo, aunque con ajustes a futuro. A cargo de 2025 paga 0,30 euros por acción, en dos tramos de 0,15 euros: uno en diciembre de 2025 y otro en junio de 2026. Sin embargo, de cara a 2026 la compañía ha comunicado que reducirá el dividendo a la mitad, sustituyéndolo por un único pago de 0,15 euros en junio de 2027, vinculado a un porcentaje del flujo de caja libre dedicado a dividendo que se situará entre el 40% y el 60%.

Cellnex ha iniciado recientemente una política de remuneración en metálico, pese a seguir registrando pérdidas contables. De cara a 2026 se ha comprometido a distribuir 500 millones de euros en dos pagos, uno en enero y otro en julio, con cargo a reservas. El primer abono fue de 0,371 euros por acción en enero, por lo que se espera repetir ese importe en verano. La compañía prevé aumentar al menos un 7,5% anual esta remuneración en los próximos años, lo que podría situar el dividendo a cargo de 2030 en torno a 0,93 euros.

Ferrovial combina dividendos flexibles con pagos en efectivo. Con cargo a 2024 repartió 0,812 euros en tres plazos, dos de ellos bajo formato de scrip dividend. En noviembre y diciembre de 2025 desembolsó 0,4709 euros en dos pagos a cuenta de 2025, un 5% menos que en los dos primeros tramos de 2024, y se espera un complementario en junio de 2026. Para 2026 prevé distribuir aproximadamente 1,39 euros mediante uno o varios programas de dividendo flexible.

Inditex, uno de los pesos pesados del Ibex, combina dividendo ordinario y extraordinario. (ver rebote de las acciones de Inditex) A cargo de 2024 abonó 1,68 euros por acción, con un primer pago de 0,84 euros en mayo y otro de 0,84 euros en noviembre, este último compuesto por 0,29 euros ordinarios y 0,55 euros extraordinarios. Para 2025, la textil pagará un total de 1,75 euros, de los cuales 1,20 serán ordinarios y 0,55 extraordinarios, repartidos en dos pagos iguales de 0,875 euros en mayo y noviembre de 2026.

Otras compañías relevantes también mantienen políticas definidas: Logista, que cierra su ejercicio en septiembre, ha mantenido un dividendo total de 2,09 euros con cargo a 2023-2024 y repite importe en 2024-2025, lo que supone un payout cercano al 98%. La empresa se ha comprometido a mantener al menos ese nivel de remuneración en el ejercicio actual, pese a un ligero descenso del beneficio por acción.

Ibex Medium Cap: cazando rentas fuera del gran índice

El Ibex Medium Cap agrupa compañías de tamaño medio con perfiles de dividendo muy dispares. Algunas pagan de forma generosa y recurrente, otras están centradas en crecer o desapalancarse y, simplemente, todavía no reparten beneficios.

Entre las empresas de corte más defensivo destaca Vidrala. Con cargo a 2024 abonó un dividendo ordinario de 1,5459 euros, al que se sumó en julio de 2025 un extraordinario de 4 euros tras la venta de su filial italiana. Pese a que el beneficio interanual se ha reducido ligeramente, la compañía ha elevado el dividendo a cuenta de 2025 un 10%, hasta 1,2318 euros, y se espera que el complementario de julio ronde los 0,468 euros.

Viscofan, otra firma con larga tradición de pago, repartió 3,125 euros a cargo de 2024, de los que 1 euro fue extraordinario. A cuenta de 2025 descontó 1,437 euros en noviembre de 2025 bajo modalidad de dividendo opcional, con pago en efectivo en diciembre. Su beneficio por acción interanual ronda los 3,48 euros y, por ahora, se estima un dividendo ordinario total de 2,25 euros, que se completaría con un complementario cercano a 0,81 euros en junio de 2026.

En el sector industrial, CIE Automotive mantiene dos pagos similares. En enero de 2026 descontó 0,47 euros a cuenta de 2025, ligeramente por encima del año anterior, y suele repetir exactamente el mismo importe como complementario en julio. CAF (Construcciones y Auxiliar de Ferrocarriles) pagó 1,3415 euros en julio de 2025, un 20,7% más que el ejercicio previo, y dado que su beneficio por acción ha crecido en proporción, la empresa ha avanzado que el dividendo crecerá en línea, hasta alrededor de 1,61 euros.

Otras firmas del Medium Cap muestran comportamientos más conservadores. Elecnor, pese a pagar 0,0945 euros a cuenta de 2025 en diciembre, registra un beneficio por acción interanual negativo, por lo que no se espera un pago complementario. Neinor Homes ha centrado las devoluciones al accionista en reducciones de nominal (con pagos de 0,83 euros en enero y marzo y 0,41 euros en mayo de 2025) y no prevé dividendos en 2026 debido a sus necesidades de financiación para la opa sobre Aedas Homes.

También hay compañías que, sencillamente, han decidido no repartir: CIRSA, HBX Group, Grenergy, Meliá Hotels (que ha recuperado el dividendo, pero todavía con cuantías modestas), Dia, Técnicas Reunidas o Solaria, entre otras, tienen políticas de no pago temporal hasta que la deuda, la rentabilidad o sus planes de inversión encajen con un esquema de dividendo sostenible.

Empresas con recortes, suspensiones y dividendo opcional

No todos los valores aumentan sus dividendos año tras año. Algunos se han visto obligados a recortar o incluso cancelar temporalmente la retribución para proteger su balance o financiar adquisiciones estratégicas.

Grifols es un caso paradigmático. La farmacéutica suspendió el dividendo para mejorar su liquidez después de endeudarse con la compra de la alemana Biotest. No fue hasta agosto de 2025 cuando volvió a pagar a sus accionistas, con un abono a cuenta de 0,15 euros. Con un beneficio por acción interanual de 0,55 euros a septiembre de 2025, podría llegar a distribuir un complementario de alrededor de 0,10 euros más adelante, aunque la prioridad sigue siendo reducir deuda.

Telefónica también ha anunciado un recorte claro a partir de 2026, pasando de un esquema de 0,30 euros (en dos pagos) a un único dividendo de 0,15 euros. El objetivo es vincular la retribución a la generación de caja y mantener la flexibilidad financiera, en un contexto de fuertes inversiones en redes y tecnología.

Los dividendos flexibles o scrip dividends siguen presentes en algunas compañías. ACS y Ferrovial son buenos ejemplos: ACS, por ejemplo, repartió con cargo a 2024 un total de 2,011 euros en dos plazos bajo modalidad de dividendo flexible, permitiendo elegir entre acciones nuevas o efectivo. A cuenta de 2025 descontó 0,457 euros en enero de 2026 y se espera un pago adicional de 1,55 euros en julio, de características similares. Sacyr continúa combinando pagos en efectivo con ampliaciones liberadas, si bien su último plan estratégico 2024-2027 plantea destinar al menos 225 millones de euros en efectivo a los accionistas en tres años.

Los pagos extraordinarios y devoluciones de capital también han ganado relevancia. IAG, por ejemplo, además de aumentar su dividendo total a 0,098 euros a cargo de 2025, ha anunciado un programa de remuneración indirecta mediante la devolución de 1.500 millones de euros en exceso de caja a los accionistas a lo largo de 2026, incluyendo recompras de acciones por 500 millones a completar antes de finales de mayo.

La importancia del calendario: fechas de descuento y de pago

Más allá de cuánto paga cada empresa, es clave saber cuándo lo hace. El calendario de dividendos del Ibex 35 ordena los pagos por fecha de abono, pero también recoge el día de corte o fecha ex-dividendo, que es el momento a partir del cual las acciones ya no tienen derecho a cobrar el siguiente dividendo.

Si quieres asegurarte el cobro de un dividendo concreto, debes ser propietario de las acciones antes de la fecha de descuento. A partir de ese día, el precio del valor suele ajustarse automáticamente a la baja en una cuantía aproximadamente similar al importe del dividendo bruto, lo que refleja la salida de efectivo de la compañía hacia sus accionistas.

En la práctica, muchos inversores consultan directamente la web de Bolsas y Mercados Españoles para ver el detalle de los próximos pagos confirmados, tanto en el Ibex 35 como en el Mercado Continuo. La información está sujeta a un pequeño retraso (en torno a 15 minutos) y se expresa en euros, con los importes de efectivo agregados en miles de euros. El volumen y efectivo total de cada sesión incluye todas las operaciones ejecutadas hasta el cierre, mientras que las operaciones especiales posteriores se incorporan en las consultas históricas.

Otros medios especializados ofrecen también tablas actualizadas con los dividendos confirmados del índice, resúmenes históricos por valor y rankings de las empresas más rentables por dividendo. Estas herramientas suelen acompañarse de advertencias claras: no constituyen recomendaciones de inversión y recuerdan que las rentabilidades pasadas no garantizan las futuras, algo especialmente relevante en estrategias basadas en rentas periódicas.

Guías y recursos para profundizar en los dividendos del Ibex

Para quienes quieren ir un paso más allá en el análisis y no limitarse a consultar el calendario, existen recursos específicos centrados en la Bolsa española. Uno de ellos es una guía monográfica sobre las empresas del Ibex 35 que, en un formato de libro práctico, analiza durante una década los balances, beneficios, dividendos, flujos de caja, deuda y ratios de rentabilidad de cada una de las 35 compañías del índice.

Esta guía organiza la información en dos grandes bloques. En la primera parte explica de forma accesible cómo funciona el mercado bursátil español: desde quién custodia los valores y cómo operan los brókers, hasta qué riesgos debe tener presentes un inversor en renta variable, cuánto se ha podido ganar históricamente con el Ibex, qué ventajas e inconvenientes tienen los fondos de inversión frente a la compra directa de acciones, cómo montar una cartera diversificada y qué comisiones e impuestos intervienen en la operativa.

La segunda parte dedica un capítulo extenso a cada empresa del selectivo, con especial atención a los dividendos, la evolución de los beneficios, la calidad del balance y la capacidad de generación de caja. A través del llamado Índice de Calidad Financiera (ICF) se rankean las compañías según su solidez financiera y su historial de creación de valor, mostrando que las firmas de mayor calidad han ofrecido rentabilidades superiores a largo plazo y permitiendo detectar oportunidades antes de que el mercado las ponga en precio.

La gran ventaja de centrarse en el mercado español para estrategias de dividendos es que el inversor se beneficia de una cadena de registro y custodia más transparente, un menor riesgo jurídico y la ausencia de riesgo de divisa, además de comisiones por lo general más bajas que en mercados lejanos. Todo ello facilita seguir de cerca las empresas, entender su negocio y, en definitiva, tomar decisiones mejor informadas sobre qué acciones incorporar a una cartera orientada a rentas.

En un entorno en el que el Ibex 35 sigue siendo uno de los índices europeos más potentes por rentabilidad por dividendo, disponer de un buen calendario de pagos, entender las políticas de retribución de cada compañía y contar con herramientas de análisis sobre la calidad financiera de las empresas españolas puede marcar una diferencia sustancial entre limitarse a “cazar” pagos sueltos o construir una estrategia sólida y sostenible de generación de ingresos pasivos a largo plazo.

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