Grupo BBVA: historia, expansión y posición actual

Última actualización: abril 19, 2026
  • BBVA es uno de los mayores grupos bancarios europeos, con presencia clave en España, México, Turquía y varios países de América Latina.
  • El grupo combina beneficios récord, alta eficiencia y sólida posición de capital con una gestión prudente del riesgo.
  • Su estrategia se basa en la transformación digital, la inteligencia artificial y una fuerte apuesta por la sostenibilidad y las finanzas verdes.
  • La entidad cuenta con una larga trayectoria histórica, una intensa expansión internacional y una importante huella social a través de sus fundaciones y patrocinios.

Grupo BBVA

El Grupo BBVA es hoy uno de los grandes protagonistas del sistema financiero internacional y una de las entidades de referencia en España y Latinoamérica. Su historia arranca en el siglo XIX en Bilbao, pero su realidad actual poco tiene que ver con aquel banco regional de emisión y descuento: hablamos de un grupo multinacional, con millones de clientes, presencia en varios continentes, una fuerte apuesta por la tecnología y la sostenibilidad, y una relevancia económica que lo coloca de forma estable entre los principales bancos europeos.

A lo largo de los años, BBVA ha combinado crecimiento orgánico, adquisiciones estratégicas y una profunda transformación digital para convertirse en un actor clave en mercados como España, México o Turquía, además de mantener un peso muy relevante en varios países de América del Sur. Al mismo tiempo, ha impulsado múltiples iniciativas en sostenibilidad, educación financiera e innovación, sin dejar de vivir operaciones corporativas muy mediáticas, como sus movimientos en Estados Unidos, Turquía o el intento de integración con Banco Sabadell.

Situación actual del Grupo BBVA y resultados recientes

En los últimos ejercicios, BBVA ha registrado las mejores cifras financieras de toda su trayectoria. En 2025 el grupo alcanzó un beneficio atribuido de 10.511 millones de euros, lo que supone un incremento cercano al 4,5 % respecto al año anterior, batiendo así su propio récord histórico y consolidando una tendencia de crecimiento sostenido en rentabilidad y actividad.

El negocio típico bancario de BBVA se apoya en unos ingresos recurrentes muy sólidos. El margen bruto del grupo se situó por encima de los 36.900 millones de euros, con una subida en torno al 16 % frente al ejercicio previo. Dentro de este margen destacan el crecimiento del margen de intereses, que avanzó casi un 14 % en términos constantes, y el repunte de las comisiones netas, que superaron el 14 % de aumento, con un comportamiento positivo en prácticamente todas las áreas geográficas

Este aumento de ingresos se ha combinado con una estricta disciplina de costes. La entidad ha conseguido que el crecimiento de los ingresos sea muy superior al de los gastos de explotación, lo que ha permitido reducir el ratio de eficiencia hasta situarlo en torno al 38,8 %. Esta cifra coloca a BBVA entre los bancos más eficientes de Europa, un aspecto fundamental en un sector muy presionado por la competencia, la regulación y el cambio tecnológico.

El resultado es un margen neto en máximos históricos, que se elevó por encima de los 22.500 millones de euros con un avance superior al 20 % en términos constantes. Esta combinación de fuerte crecimiento del negocio, control de costes y mejora de la eficiencia se traduce en un ROTE (rentabilidad sobre el capital tangible) de alrededor del 19,3 %, uno de los niveles más altos del sector bancario europeo.

Desde el punto de vista del riesgo, los indicadores también muestran una situación saneada y acorde con las previsiones internas. El coste del riesgo se mantuvo en el entorno del 1,39 %, mientras que la tasa de morosidad descendió hasta cerca del 2,7 %. A la vez, el nivel de cobertura de los créditos dudosos mejoró hasta el 85 %, lo que pone de manifiesto una originación prudente y una gestión conservadora del riesgo de crédito, pese al fuerte aumento del volumen de préstamo.

La fortaleza de capital es otro de los pilares del grupo. El ratio CET1 fully loaded se mantuvo alrededor del 12,70 %, incluso tras considerar el impacto del dividendo ordinario y la ejecución de un programa extraordinario de recompra de acciones cercano a los 3.960 millones de euros. La entidad mantiene como referencia un rango objetivo de CET1 en torno al 12 %, y ha reiterado su intención de distribuir entre los accionistas el exceso de capital que supere la parte alta de este intervalo.

Estructura corporativa, datos básicos y presencia global

BBVA es una sociedad anónima de carácter bancario con denominación oficial Banco Bilbao Vizcaya Argentaria, S.A. Cotiza en varias bolsas internacionales: en España bajo el símbolo BME: BBVA, en la Bolsa Mexicana de Valores (BBVA) y en la Bolsa de Nueva York (NYSE: BBVA), lo que refleja su vocación claramente global y su base accionarial internacional.

La presidencia del grupo corresponde a Carlos Torres Vila, mientras que la función ejecutiva principal recae en el consejero delegado Onur Genç. La entidad tiene su sede social en Bilbao (Vizcaya), lugar donde nació históricamente el banco, y su sede operativa central se ubica en el complejo «Ciudad BBVA» en Madrid, que concentra la gestión y gran parte de los servicios globales.

En términos de tamaño, a cierre de 2024 los activos totales de BBVA se elevaban a unos 772.402 millones de euros, lo que lo convierte en la segunda entidad financiera española por volumen de activos a nivel mundial, únicamente por detrás de Banco Santander. Los ingresos se situaron por encima de los 35.400 millones de euros y el beneficio neto del grupo rondó los 10.054 millones de euros en 2024, cifras que muestran una trayectoria de crecimiento robusto.

La plantilla global de la entidad se aproximaba a los 126.000 empleados repartidos por todo el mundo, con más de 5.700 oficinas y algo más de 77 millones de clientes activos. BBVA forma parte de índices bursátiles relevantes como el IBEX 35 y el Dow Jones EURO STOXX 50, y está adherido a iniciativas internacionales de sostenibilidad como la Net-Zero Banking Alliance.

Entre sus principales filiales destacan BBVA Argentina, BBVA Colombia, BBVA México, BBVA Perú, BBVA Provincial en Venezuela, BBVA Uruguay, así como Garanti BBVA en Turquía, además de BBVA Suiza y sus negocios digitales en mercados europeos como Italia. En España, donde se concentra el núcleo histórico del grupo, los activos superan los 457.000 millones de euros, con cerca de 1.900 oficinas y más de 27.000 empleados, consolidando su condición de uno de los bancos líderes del país.

Historia del Grupo BBVA: de banco local a gigante global

La trayectoria del Grupo BBVA arranca oficialmente el 28 de mayo de 1857, cuando la Junta de Comercio de Bilbao promueve la creación del Banco de Bilbao como banco de emisión y descuento. En aquella época se trataba de una iniciativa pionera, muy ligada al crecimiento económico e industrial del País Vasco, con un claro enfoque en financiar proyectos de infraestructura y el desarrollo de la industria siderúrgica de la región.

Hacia finales del siglo XIX, el Banco de Bilbao pierde la facultad de emitir su propia moneda y se reorganiza como banco de préstamos y descuento, adaptándose a los cambios regulatorios. A comienzos del siglo XX, en 1901, se funda el Banco de Vizcaya, que empieza su actividad igualmente en Bilbao y posteriormente se expande por el resto de España, ejerciendo como banco comercial y de depósitos e impulsando también proyectos industriales relevantes, como parte de la electrificación del país.

En 1920 se crea el Banco de Crédito Industrial (BCI), impulsado por un consorcio de banqueros e industriales —en el que participaban Banco de Bilbao y Banco de Vizcaya— con el propósito declarado de facilitar créditos a largo plazo para apoyar la consolidación de la industria nacional. Esta etapa marcaría el germen de los primeros grupos financieros que irían configurando lo que más tarde sería BBVA.

Durante las décadas de 1960 y 1970, tanto Banco de Bilbao como Banco de Vizcaya iniciaron procesos de expansión relevantes. Bilbao comenzó a integrar otras entidades más pequeñas y a crear un grupo financiero con mayor capacidad de actuación, mientras que Vizcaya apostó por un modelo de banco universal moderno, aprovechando la relajación de las normas de apertura de oficinas para reforzar su red comercial. Paralelamente, el Banco Exterior de España también fue ampliando sus operaciones y formando su propio grupo financiero, adquiriendo entidades como Banco de Alicante en 1983.

En la década de 1980, en pleno proceso de desregulación financiera y avance tecnológico, Banco de Bilbao centró su estrategia en ganar tamaño y presencia internacional para acceder a nuevos negocios financieros (securitización, mercados globales, etc.). Banco de Vizcaya, por su parte, tuvo un papel importante en el rescate de entidades en crisis, creciendo intensamente mediante adquisiciones, entre las que destacó la compra de Banca Catalana en 1984, lo que le ayudó a formar un amplio grupo bancario.

El gran punto de inflexión se produce en 1988 con el acuerdo de fusión entre Banco de Bilbao y Banco de Vizcaya. La operación culmina con la adopción de la marca BBV en 1989. Años después, en 1991, el Gobierno español crea la banca pública Argentaria, que agrupa a distintos bancos públicos; y tras un proceso de privatización entre 1993 y 1998, se prepara el terreno para una nueva integración de gran tamaño.

En octubre de 1999 BBV y Argentaria anuncian su proyecto de fusión. Nace así Banco Bilbao Vizcaya Argentaria (BBVA), una entidad con un tamaño muy relevante, alta solvencia patrimonial, gran diversificación geográfica y una estructura financiera sólida. Inicialmente queda copresidida por Emilio Ybarra (procedente de BBV) y Francisco González Rodríguez (procedente de Argentaria). En enero de 2000 se adopta la marca única BBVA, y en febrero de 2001 se culmina la integración definitiva. Francisco González pasa a ser presidente único y José Ignacio Goirigolzarri asume el cargo de consejero delegado.

Desde entonces, BBVA ha protagonizado una intensa etapa de expansión, especialmente en el exterior, combinada con operaciones relevantes en el mercado español. Entre 2012 y 2014 aprovecha la reestructuración bancaria en España para reforzarse en Cataluña, donde su cuota de mercado era más reducida, adquiriendo los grupos nacionalizados Unnim Banc y Catalunya Banc, que agrupaban varias antiguas cajas de ahorros catalanas.

Unnim fue adjudicado a BBVA en 2012 tras un proceso público de subasta en el que BBVA se comprometió a no solicitar ayudas de capital ni liquidez. Inicialmente se mantuvo como banco independiente dentro del grupo, pero en 2013 se aprobó su fusión por absorción y en mayo de ese mismo año se completó la integración bajo la marca BBVA. Posteriormente, en 2014, la entidad se adjudica Catalunya Banc, una operación que se cerró definitivamente en 2015. Tras un periodo de doble marca con «CatalunyaCaixa», se procede a la integración tecnológica en 2016, quedando absorbida por completo en BBVA y manteniendo solo ciertos distintivos comerciales a modo histórico.

En paralelo, BBVA integró también su banco online Uno-e y su banco depositario, avanzando en la simplificación de la estructura. En 2016 se formaliza la fusión de Catalunya Banc y la absorción definitiva de Uno-e, consolidando así la red en España y reforzando su posición especialmente en Cataluña.

Expansión internacional: América Latina, Estados Unidos, Europa y Asia

La proyección internacional de BBVA comienza ya a principios del siglo XX, cuando Banco de Bilbao abre una sucursal en París en 1902 y otra en Londres en 1918, convirtiéndose en el primer banco español con presencia fuera del país. En las décadas de 1970 y 1980, tanto Banco de Bilbao como Banco de Vizcaya y Banco Exterior avanzan en su implantación en Europa, América y Asia mediante oficinas de representación y operaciones en los principales centros financieros.

En América Latina, la expansión se acelera a partir de finales de los años setenta y, sobre todo, en los noventa. En 1979 Banco de Vizcaya compra el Banco Comercial de Mayagüez en Puerto Rico, que con el tiempo se transformará en BBVA Puerto Rico tras una etapa de crecimiento vía adquisiciones. En 1995 el grupo entra en Perú y México: en Perú mediante la privatización y adquisición de Banco Continental, y en México a través de la compra de Probursa, que acabaría fusionándose con Bancomer para dar lugar a BBVA Bancomer, líder del sistema financiero mexicano en activos.

En 1996 el grupo desembarca en Colombia adquiriendo Banco Ganadero, y entra también en Argentina y Uruguay comprando el Banco Francés del Río de la Plata, que pasa a llamarse BBVA Banco Francés en Argentina y BBVA Uruguay en el país vecino. En 1997 adquiere el Banco Provincial en Venezuela y amplía su presencia en Argentina con Banco de Crédito Argentino, además de desarrollar en Bolivia la gestora de pensiones BBVA Previsión AFP.

La expansión continúa con la compra del Banco BHIF en Chile en 1998 y de AFP Provida en 1999, así como la entrada en Brasil a través de Banco Excel-Econômico. En Argentina se refuerza con la adquisición de la aseguradora Consolidar. A comienzos de la década de 2000 se produce la fusión definitiva en México entre BBV Probursa y Bancomer, consolidando BBVA Bancomer como la primera entidad del país. En 2004 el grupo lanza una OPA para hacerse con el 100 % de Bancomer y adquiere también Hipotecaria Nacional, especializada en financiación hipotecaria.

En Chile y Colombia, las entidades locales adoptan simplemente la marca BBVA a partir de 2004, reforzando la identidad global del grupo. En 2006, BBVA compra Banco Granahorrar en Colombia, entonces propiedad del Estado tras la crisis del Grupo Grancolombiano, y lo fusiona con BBVA Colombia, dando lugar a uno de los mayores grupos bancarios del país. En 2010 adquiere Crédit Uruguay Banco, lo que convierte a BBVA Uruguay en el segundo banco privado del sistema.

Posteriormente, BBVA adapta su estrategia en la región: en 2018 vende su filial chilena a Scotiabank, que pasa a operar bajo la marca Scotiabank Azul hasta su integración completa. En Paraguay, en 2019, la sucursal local se vende a Banco GNB Paraguay, del grupo colombiano GNB Sudameris, por cerca de 270 millones de dólares. De forma complementaria, BBVA ha entrado en el mundo fintech latinoamericano con inversiones como la compra de la mexicana Openpay, especializada en pagos online, y la entrada en el capital del banco digital brasileño Neon, en el que eleva su participación hasta cerca del 30 % en 2022.

En Estados Unidos, la estrategia de BBVA se basó durante años en consolidar una franquicia regional en el llamado «Cinturón del Sol». En 2004 adquiere Valley Bank en California a través de su filial mexicana; en 2005 compra Banco Laredo en Texas, y en 2006 Texas Regional Bancshares. En 2007 se hace con Compass Bank en Alabama y, al año siguiente, unifica sus marcas bajo BBVA Compass. En 2009 adquiere Guaranty Bank en Texas tras su colapso. Ya en la fase de banca digital, BBVA compra en 2014 la fintech Simple y en 2015 la firma de diseño digital Spring Studio. Sin embargo, en 2020 anuncia la venta de todo su negocio en Estados Unidos a PNC por unos 9.700 millones de euros, operación que se cierra en 2021 por unos 9.600 millones, liberando capital para otras prioridades estratégicas.

En Turquía, el grupo inicia su apuesta en 2010 con la compra del 24,9 % de Türkiye Garanti Bankası, segundo banco del país, y acuerda con el Grupo Doğuş la gestión conjunta de la entidad. Más tarde eleva su participación al 25,01 %, y en 2014 adquiere un 14,89 % adicional a Doğuş, alcanzando casi el 40 % del capital. En 2017 compra un 9,95 % extra y se sitúa cerca del 50 %, controlando de facto Garanti. En 2021 lanza una OPA sobre el 50,15 % restante, valorada en más de 2.200 millones de euros, y logra hacerse con alrededor del 86 % del capital, consolidando así Garanti BBVA como su gran franquicia en el país.

En Asia, BBVA cierra en 2006 una alianza estratégica con el grupo chino CITIC, adquiriendo un porcentaje de China CITIC Bank y de Citic International Financial Holdings. Llega a tener cerca del 10 % del banco chino y el 30 % de la filial internacional, aunque con el tiempo decide reducir y finalmente desinvertir en buena parte de esas posiciones. Aun así, en 2021 anuncia su entrada en el mercado minorista chino a través de un modelo de banca digital, en línea con su estrategia de crecer en países con alto potencial mediante plataformas tecnológicas más ligeras.

Estrategia, plan 2025-2026 y apuesta por la tecnología y la IA

El ejercicio 2025 marca el primer año del nuevo Plan Estratégico de BBVA, centrado en tres grandes ejes: crecimiento rentable, transformación digital y sostenibilidad. Durante ese periodo, la entidad incorporó unos 11,5 millones de nuevos clientes, con un foco muy especial en segmentos de empresas y negocio sostenible, lo que se traduce en una mayor vinculación, volumen de operaciones y potencial de ingresos futuros.

Un pilar clave del plan es la tecnología y, en particular, la aplicación de la inteligencia artificial a la gestión diaria del banco. BBVA busca que la IA genere impactos medibles en la experiencia de cliente, la eficiencia interna y el control del riesgo. Ya se están utilizando modelos avanzados para mejorar la calidad operativa, automatizar procesos, personalizar ofertas y reforzar los sistemas de análisis y gestión de riesgos, lo que se traduce en mejoras claras de productividad.

El enfoque del grupo pasa por incorporar estas herramientas allí donde realmente aportan valor tangible, evitando «tecnología por la tecnología». Esta combinación de digitalización, eficiencia y gestión prudente del riesgo se considera una fuente de ventaja competitiva sostenible frente a otros bancos europeos y latinoamericanos, especialmente en un entorno de tipos de interés cambiantes y elevada competencia de nuevos actores fintech.

De cara a 2026, BBVA aspira a mantener una evolución positiva, con crecimientos de volumen y beneficios por encima de la media de sus competidores y un ROTE cercano al 20 %. La entidad considera que parte de una posición de clara fortaleza: franquicias líderes en mercados clave, un perfil de rentabilidad y crecimiento superior a muchos de sus pares europeos, y un nivel de capital sólido que le permite seguir invirtiendo, retribuir de forma atractiva al accionista y absorber posibles shocks macroeconómicos.

El grupo también presta una gran atención a la recomendación de sus clientes como indicador de éxito. En los últimos años se ha situado entre los bancos más recomendados en la mayoría de los países donde opera, lo que evidencia que la apuesta por la experiencia de usuario, la banca móvil y los servicios digitales personalizados está calando en el mercado. La ambición es consolidar esa posición mediante una oferta cada vez más simple, intuitiva y adaptada a las necesidades reales de personas y empresas.

Operaciones corporativas recientes: el caso Sabadell

Una de las operaciones más comentadas en el entorno financiero español ha sido el intento de integración entre BBVA y Banco Sabadell. Tras un primer acercamiento en 2020, que terminó sin acuerdo, el 1 de mayo de 2024 BBVA lanza una oferta pública de adquisición (OPA) sobre Sabadell. Días después, el consejo de administración de Sabadell rechaza la propuesta amistosa al considerar que el valor del banco como entidad independiente es superior a la oferta recibida.

Ante esta negativa, BBVA decide dirigirse directamente a los accionistas de Sabadell en mayo de 2024, presentando su proyecto de fusión como una gran operación de consolidación bancaria en España. El proceso entra de lleno en el terreno regulatorio y político, con la intervención de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) y la Comisión Europea, que abre un procedimiento de infracción contra España por el papel atribuido al Gobierno en la decisión sobre la operación.

A finales de abril de 2025, la CNMC da el visto bueno a los compromisos presentados por BBVA en su oferta mejorada. Poco después, el Gobierno español abre un periodo de consulta pública por razones de interés general, para recabar la opinión de la sociedad sobre una operación con fuerte impacto en el sistema financiero nacional. El 24 de junio de 2025, el Consejo de Ministros aprueba la OPA, pero imponiendo una condición importante: que BBVA y Sabadell mantengan durante al menos tres años —ampliables a cinco— personalidad jurídica, patrimonio y gestión separados.

BBVA recurre esta condición ante el Tribunal Supremo alegando «perjuicio irreparable» para la lógica industrial de la operación, mientras que la Comisión Europea cuestiona el encaje de ese requisito a nivel comunitario. En paralelo, Sabadell adopta medidas de defensa: pacta la venta de su filial británica TSB a Banco Santander para financiar un megadividendo de 2.500 millones en 2026 y se compromete a retribuir a sus accionistas con 6.300 millones entre 2025 y 2027.

BBVA responde anunciando un plan de retribución al accionista de hasta 36.000 millones de euros hasta 2028 y, ya en septiembre, mejora su oferta por Sabadell, proponiendo un canje de una acción de BBVA por cada 4,8376 acciones de Sabadell, más un dividendo adicional de 0,32 euros para quienes acudieran a la operación. Pese a ello, el consejo de Sabadell vuelve a rechazar la oferta y finalmente el 10 de octubre se cierra el plazo con un nivel de aceptación del entorno del 25,33 % de las acciones y algo más del 25 % de los derechos de voto, por debajo del 30 % que BBVA había fijado como mínimo para plantearse una segunda OPA, de modo que la operación no llega a buen puerto.

Sostenibilidad, fundaciones y compromiso social

Más allá de su actividad estrictamente bancaria, BBVA ha desarrollado un amplio ecosistema de iniciativas sociales, culturales y de sostenibilidad. En 1932, el banco crea su Servicio de Estudios Económicos, orientado a divulgar conocimiento financiero y económico. Con el tiempo, esta unidad evolucionaría hasta convertirse en BBVA Research, lanzado en 2010 como un área de análisis global que combina el antiguo servicio de estudios con la unidad de Global Markets.

En 1988, se constituye la Fundación BBVA, con el objetivo de apoyar la investigación científica, la creación cultural, la difusión del conocimiento y el reconocimiento del talento mediante becas, ayudas y premios. Esta fundación se ha convertido en un actor muy influyente en ámbitos como la ciencia, el arte y las humanidades, patrocinando proyectos de alto impacto y organizando iniciativas de divulgación.

En 2007, el grupo pone en marcha la Fundación Microfinanzas BBVA en Hispanoamérica, una entidad sin ánimo de lucro dedicada a impulsar el desarrollo de pequeños emprendedores en situación de vulnerabilidad, facilitando acceso al crédito y acompañamiento financiero. En 2021, la OCDE reconoció a esta fundación como la principal en contribución al desarrollo en Hispanoamérica y la primera del mundo en su aportación a la igualdad de género.

En el ámbito de la educación financiera, BBVA ha reforzado su papel en línea con el marco europeo de competencia financiera para adultos impulsado por la Comisión Europea y la OCDE. En 2022 lanza un plan para mejorar la inclusión y la salud financiera de alrededor de un millón de personas, fomentando también el ahorro y la inversión sostenibles mediante programas formativos específicos y recursos digitales.

La vinculación del grupo con las finanzas sostenibles se remonta a 2007, cuando participa en la emisión del primer bono verde del Banco Europeo de Inversiones. Desde entonces ha intensificado su compromiso, uniéndose en 2021 a la Net-Zero Banking Alliance, la iniciativa liderada por Naciones Unidas que persigue que las carteras de crédito e inversión de los bancos sean neutras en emisiones netas de gases de efecto invernadero en 2050.

Entre las inversiones concretas en este ámbito destacan su participación de 18,5 millones de euros en el fondo de capital riesgo Lowercarbon, centrado en proyectos y empresas relacionadas con la lucha contra el cambio climático, y su papel como entidad fundadora de la plataforma Carbonplace, pensada para facilitar el acceso a créditos de carbono a particulares y empresas a través de la infraestructura bancaria. En 2023, el Dow Jones Sustainability Index volvió a situar a BBVA como el banco con mejor puntuación en Europa en materia de sostenibilidad por cuarto año consecutivo.

Patrocinios deportivos y presencia de marca

BBVA también ha apostado con fuerza por los patrocinios deportivos como herramienta de notoriedad de marca y cercanía con el gran público. En México, patrocina la Primera División de fútbol (Liga BBVA MX) desde 2013 y la segunda categoría desde 2015, otorgando su nombre comercial a ambas competiciones. En España, fue el patrocinador principal de la Primera División durante ocho temporadas, desde 2008/09 hasta 2015/16, periodo en el que la competición se conoció internacionalmente como «Liga BBVA». A la vez, patrocinó la Segunda División durante diez temporadas, inicialmente bajo la misma denominación y luego como «Liga Adelante».

En Argentina, el banco patrocinó a los dos grandes históricos del país, Boca Juniors y River Plate, llevando el logotipo de BBVA en la parte frontal de las camisetas entre 2012 y 2018. En Uruguay, desde 2019 apoya también a los dos clubes más laureados, Peñarol y Nacional, cuyo uniforme luce el logo de la entidad en las mangas. Con ello, la marca ha ganado gran visibilidad en el fútbol sudamericano, uno de los escaparates deportivos con más impacto mediático y emocional.

En Estados Unidos, BBVA fue patrocinador oficial de la NBA durante siete temporadas, de 2010 a 2017. El acuerdo, valorado en torno a 100 millones de dólares por temporada en su primera etapa, convirtió a la entidad en el banco oficial de la principal liga de baloncesto del mundo, reforzando su visibilidad en un mercado clave y asociando su imagen a una competición con enorme proyección internacional.

En conjunto, BBVA se ha configurado como un grupo bancario global con una trayectoria histórica muy rica, una base de negocio diversificada por geografías y productos, un compromiso creciente con la tecnología y la sostenibilidad y una fuerte presencia social y de marca en distintos ámbitos. Su capacidad para generar beneficios récord, mantener sólidos niveles de capital y riesgo controlado, impulsar iniciativas de impacto social y adaptarse a cambios estructurales del sector lo sitúan como uno de los actores financieros más relevantes del mundo hispanohablante y como un referente europeo en banca universal y digital.

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