Guía Completa sobre los Pagos Fraccionados: IRPF e Impuesto sobre Sociedades

Última actualización: junio 5, 2026
  • Los pagos fraccionados actúan como adelantos tributarios trimestrales para autónomos y empresas.
  • El cálculo varía según el régimen fiscal, ya sea estimación directa, objetiva o el Impuesto sobre Sociedades.
  • Estos importes se deducen íntegramente en la liquidación anual del impuesto correspondiente.

Pagos fraccionados

Si te has lanzado a la aventura de emprender o tienes una sociedad, seguro que te ha llegado el viento fresco de los pagos fraccionados. Básicamente, no es más que una forma de que la Agencia Tributaria vaya cobrando el impuesto poco a poco durante el año, en lugar de soltar todo el dinero de golpe al final. Es como ir haciendo una hucha obligatoria para que, cuando llegue la declaración anual, el impacto en tu bolsillo no sea tan traumático.

Lo curioso es que mucha gente se vuelve loca pensando si debe presentarlos o no. La realidad es que no todos los autónomos están obligados a este trámite, aunque todos tengan que rendir cuentas con el IRPF. Para que no te pille desprevenido y no acabes con un recargo que te quite la sonrisa, vamos a analizar a fondo cómo funciona este sistema tanto para personas físicas como para entidades jurídicas, entendiendo primero cuáles son los tipos de impuestos en España más comunes.

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¿Quiénes deben realizar pagos fraccionados del IRPF?

Por norma general, cualquier persona que desarrolle una actividad económica debe hacer estos adelantos, independientemente de si usa la estimación directa o la objetiva. Sin embargo, hay una excepción muy importante para los profesionales (como abogados, diseñadores o consultores). Si en el año anterior más del 70% de tus ingresos ya han llevado retenciones en las facturas, te libras de presentar los pagos fraccionados.

En el caso de las actividades agrícolas, ganaderas y forestales, se aplica la misma regla del 70%, aunque se excluyen las indemnizaciones y las subvenciones de capital. Si acabas de empezar tu negocio, para calcular ese porcentaje se toman en cuenta los ingresos del período actual al que se refiere el pago. Por otro lado, si formas parte de una entidad en atribución de rentas, cada socio debe hacer sus pagos en proporción a su beneficio en la entidad.

Plazos y modelos para autónomos

Para que no se te pasen las fechas, apunta que los pagos se hacen trimestralmente. Los periodos son del 1 al 20 de abril, julio y octubre, y el último cierre se hace entre el 1 y el 30 de enero del año siguiente. Es fundamental saber que, aunque no tengas nada que pagar porque has tenido pérdidas, debes presentar la declaración negativa para evitar problemas con Hacienda, revisando siempre el calendario del contribuyente en abril y otros meses clave.

  • Modelo 130: Es el que utilizan los contribuyentes en estimación directa (ya sea normal o simplificada).
  • Modelo 131: Es el formulario específico para quienes tributan en estimación objetiva, comúnmente conocidos como módulos.

Cómo calcular el importe a ingresar

Si estás en estimación directa, el cálculo se basa en el rendimiento neto obtenido desde el inicio del año hasta el final del trimestre. A este resultado se le aplica un 20% de impuesto, del cual podrás restar las retenciones que ya te hayan practicado tus clientes y los pagos fraccionados que ya hayas ingresado anteriormente en el mismo año.

Para los que están en estimación objetiva, la cosa cambia. El importe depende de si tienes empleados: se aplica un 4% si tienes personal, un 3% si tienes un solo asalariado o un 2% si no tienes trabajadores. En el caso de los sectores primarios (pesca, agricultura, etc.), el pago es siempre el 2% del volumen de ingresos del trimestre, sin contar subvenciones de capital.

Existen algunas ayudas para los que tienen rendimientos bajos. Si tus beneficios netos del año anterior fueron inferiores a 12.000 €, puedes aplicar una minoración adicional que va desde los 25 hasta los 100 €, dependiendo de la cuantía exacta de tus ingresos. También hay reducciones específicas para quienes residen en la isla de La Palma o desarrollan su actividad en Ceuta y Melilla.

Gastos deducibles para reducir el pago

Para que la cifra que pagues sea la más justa posible, es vital que descuentes todos los gastos deducibles vinculados a tu negocio. Para que Hacienda los acepte, el gasto debe estar justificado con factura y registrado en tu contabilidad. Por ejemplo, la cuota de autónomos es totalmente deducible, al igual que el alquiler de tu oficina.

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Si trabajas desde casa, puedes deducirte un porcentaje del suministro de luz, agua o gas, basado en los metros cuadrados destinados a la actividad. También cuentan los gastos de dietas (con sus límites diarios), el seguro de salud privado (hasta 500 € por familiar) y las herramientas de software online necesarias para trabajar.

Pagos fraccionados en el Impuesto sobre Sociedades (IS)

Cuando pasamos al terreno de las empresas, la normativa cambia y se rige por la LIS. Aquí, la finalidad es anticipar el impuesto de sociedades que se liquidará al cierre del ejercicio. Casi todas las entidades deben hacerlos, salvo las totalmente exentas o aquellas que tributen al 0% o 1%. Los plazos son los 20 primeros días de abril, octubre y diciembre.

Existen dos sistemas para calcular cuánto ingresar. El primero es el sistema de cuota, donde se aplica el 18% a la cuota íntegra del periodo anterior. El segundo es el de base imponible corrida, que es obligatorio para empresas con un volumen de operaciones superior a 6 millones de euros. En este segundo caso, se aplica un porcentaje (generalmente el 17%) sobre la base imponible de los primeros meses del año.

Para las grandes empresas con cifras de negocios superiores a 10 millones de euros, existe un pago fraccionado mínimo que no puede ser inferior al 23% del resultado contable positivo, asegurando que la Administración reciba un flujo constante de ingresos.

Impacto en la declaración anual y devoluciones

Mucha gente teme pagar dos veces, pero no es así. Los pagos fraccionados son adelantos a cuenta. Cuando llega el momento de hacer la declaración anual (modelo 100 para autónomos), todas las cantidades ingresadas trimestralmente se anotan en la casilla correspondiente para reducir la cuota final.

Si al final del año resulta que has pagado más de lo que te correspondía, ya sea por retenciones o por pagos fraccionados, la Agencia Tributaria debe devolverte el exceso de oficio. Es una forma de equilibrar la balanza fiscal y asegurar que solo pagues lo que realmente dicta tu rendimiento económico real.

Dominar los modelos 130, 131 y los plazos del Impuesto sobre Sociedades permite que cualquier profesional o empresa mantenga su salud financiera sin sustos. Al final, se trata de gestionar anticipos trimestrales que luego se descuentan en la liquidación final, permitiendo que el flujo de caja sea más manejable y que el cumplimiento de las obligaciones tributarias sea fluido y sin errores.